El Real Decreto Legislativo 1/2001 de 20 de julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Aguas, en su art. 54 determina en qué condiciones se pueden utilizar las aguas pluviales y las subterráneas cuando el volumen total no sobrepase los 7.000 m3/año (cantidad que puede ser suficiente para abastecer una finca pequeña, fábrica, chalet con huerto y jardín, etc.). Las Comunidades Autónomas que tengan transferidas las competencias en materia de aguas, podrán regular este derecho, a través del Organismo de Cuenca (Agencia del Agua, Confederación Hidrográfica, etc.), en base al sistema de explotación o la sobrexplotación declarada de los acuíferos que les afecten, así como en materia de vertidos contaminantes y establecer tasas de saneamiento o los cánones correspondientes.

Las competencias de los Ayuntamientos en materia de aguas subterráneas viene determinada por sus regulaciones específicas, dentro del marco de la Ley de aguas y, generalmente, se limitan a las concesiones de permisos por obras menores y control de los vertidos de los residuos originados, sin daños para el medio ambiente.

DISTANCIAS MÍNIMAS

En ese mismo sentido el Reglamento de Dominio Público Hidráulico, en su art. 87 establece las distancias mínimas que deben tener entre ellos los pozos de diferentes predios, etc. Así, dicho reglamento nos dice que: Art. 87.2. Cuando la extracción de las aguas sea realizada mediante la apertura de pozos, las distancias mínimas entre estos o entre pozos y manantial, serán las que señale el Plan Hidrológico de cuenca y, en su defecto, para caudales inferiores a 0,15 litros/segundo, la de diez metros en suelo urbano, de veinte metros en suelo no urbanizable, y de cien metros en caso de caudales superiores al mencionado. Iguales distancias deberán guardarse, como mínimo, entre los pozos de un predio y los estanques o acequias no impermeabilizados de los predios vecinos.

Como puede ver, 10 m. en suelo urbano y 20 m. en suelo no urbanizable. Pero bien entendido que debe tratarse de pequeños pozos, es decir, para caudales inferiores a 0.15 l/seg., es decir 540 litros/hora ó 12.960 litros/día. Por lo que ve más que suficiente para abastecer un chalet o una pequeña finca. Para mayores caudales cien metros, pero han de estar declarados como tales y justificado su consumo debidamente con arreglo al reglamento.